Origen del temaThaler y las «cuentas» que llevamos en la cabeza

La teoría económica clásica supone que el dinero es fungible: un peso vale lo mismo sin importar su origen o su destino. El economista Richard Thaler observó que las personas no siempre actúan así. En un artículo de 1985 publicado en Marketing Science, «Mental Accounting and Consumer Choice», propuso el concepto de contabilidad mental: la tendencia a organizar el dinero en categorías (comida, ocio, ahorro, «dinero extra») y a decidir según la categoría, aunque todo provenga del mismo ingreso.

ContextoEl «dolor de pagar»

Una línea de investigación posterior, encabezada por Drazen Prelec y George Loewenstein (1998, Marketing Science), exploró el llamado «dolor de pagar»: la respuesta emocional negativa que acompaña un desembolso. De acuerdo con la descripción de esta literatura, el mismo gasto puede sentirse más grande o más pequeño según la cuenta de la que se piensa que sale y según cuán visible sea el pago. Un cargo integrado en una cuenta mayor, por ejemplo, tiende a percibirse como menos doloroso que un desembolso en efectivo aislado de la misma magnitud.

Thaler recibió el Premio Nobel de Economía en 2017 por sus contribuciones a la economía del comportamiento, de la cual la contabilidad mental es uno de los pilares.

Sabías que…

Muchas personas mantienen un presupuesto separado para «comida» y otro para «restaurantes» aunque ambos salgan del mismo ingreso: es uno de los ejemplos más citados de contabilidad mental.

Qué podemos aprenderVer las etiquetas para decidir mejor

Las etiquetas mentales no son «buenas» ni «malas»: a veces ayudan a ordenar los gastos y a evitar excesos. El interés del concepto está en volverlas visibles. Quien reconoce que trata distinto un ingreso inesperado que un ingreso habitual, o un pago con tarjeta que uno en efectivo, tiene más elementos para analizar sus propias decisiones.

Este texto es divulgación académica. No constituye asesoramiento financiero ni recomienda ningún producto o entidad.